Porque?….sigo VIVO
Porque?….sigo VIVO
Porque sigo VIVO es una pregunta que últimamente frecuentemente me hago.

Hoy, una muy buenas amiga mía, quien ha estado siempre en los momentos más difíciles de mi vida, ayudándome, me informo que había muerto su hermano y que me invitaba a acompañarla a su velorio.
Al darle mi pésame, sin yo saber la razón de la muerte de su hermano, mi amiga me dijo, “Le sucedió lo mismo que a ti, pero a nosotros no nos lo regresaron VIVO”.
En ese momento los dos estallamos en un llanto de dolor, ella, por la muerte irreparable de su hermano, yo, porque aquí sigo….. VIVO.
Y aunque la canción dice, ”Dicen que los hombre, no deben llorar…..” y nos han ensenado desde niños a no llorar, llore y llore, sin parar.
Fue en ese instante, que una vez más me pregunte, porque sigo VIVO?
No cabe duda que la vida nos da grandes alegrías, pero también grandes, grandes dolores, probablemente los dolores sean más grandes que las alegrías, la vida simplemente es así, así hay que entenderla, de lo contrario sufriéremos aun más.
Es en estos momentos de la vida de gran dolor donde nos forjamos, donde nos fortalecemos, donde integramos todo nuestro ser, todo nuestro espíritu y toda nuestra capacidad, como el acero, que entre a más calor es fundido mejor es, para ser mucho mejores, mil veces mejores que lo que éramos antes de sufrir tanto dolor.
Entender el dolor de otra forma no tiene sentido, al menos para mí, si no aprendemos del dolor, ¿Cual es el objeto de tanto y tanto dolor? ¿Cuál es el objeto de la vida misma?
Y aquí es donde una vez más me pregunto, porque sigo VIVO?
Y la respuesta es muy, pero muy sencilla y además corta.
Sigo VIVO para VIVIR, así de fácil, solo para VIVIR.
Para amar incondicionalmente.
Para vivir a toda mi capacidad, con toda libertad, sin ser esclavo de mis propios perjuicios, limitaciones, ataduras, miedos y pensamientos.
Para lograr mis sueños, trabajando arduamente por ellos, a cada instante, sin descanso, sin desfallecer, sin rendirme, por más obstáculos que se presenten.
Para servir, ayudar, colaborar y dar, a mí mismo, a mi familia, a mis seres queridos, a mis amigos, a mis clientes, a mi comunidad, al mundo, pero sirviendo, ayudando, colaborando y dando más allá del límite de mis capacidades y entendimiento, saliéndome del estatus quo, de la zona de confort, de lo establecido, con alegría, regocijo, conocimiento y pasión.
Para aprender que es en los momentos más intensos de dolor de mi vida donde realmente aprendo, que no hay alegría sino hay dolor.
Porque hay algo que todavía no he hecho, que no sé que es, pero que tengo que trabajar en encontrarlo y en hacerlo.
Para perdonar, sin condición alguna, sin esperar o pedir por condición que la persona o la condición cambie.
La muerte es compleja entender, la muerte del hermano de mi amiga me ha traído un gran beneficio personal, entender porque sigo VIVO, vista la muerte desde este punto me es fácil entenderla, tengo que morir para vivir, tengo que estar entre al filo de la vida y la muerte para entender que sigo VIVO para VIVIR.
Sin embargo, la pregunta realmente importante, no es, ¿Porque yo sigo VIVO?, sino, ¿Porque tú sigues VIVO?
¿Porque sigues VIVO?
