Güerejo, Dime…..Como le hago?
Güerejo, Dime ..Como le hago?
Ni modo, de nuevo a las andadas, no puedo dormir, espero que no se me haga costumbre, porque estoy pensando puras, puras pendejadas, he descubierto que lo mejor que puedo hacer es consolidarlas, concretarlas, materializarlas, ordenarlas, escribiéndolas, total, no puedo conciliar el sueño, qué más da.

El día de ayer, jueves, realmente tuve un día de la chingada, disculpa el uso de este adjetivos calificativo superlativo muy mexicano, uno no puede negar sus orígenes, pero estarás de acuerdo, que no es lo mismo decir difícil, que de la chingada, y más cuando no fue de la chingada, tampoco de la chingada a la segunda potencia, sino de la rechingada a la rechingada potencia, imagínatelo, ahora entiendo a un muy buen amigo, ya no lo vuelvo a criticar, nunca escupas al cielo, jamás sabrás cuando caiga el escupitajo esparramándose sobre todo tu bello rostro.
Precisamente cuando estaba en el apogeo, arriba, arribotota, ahora si temblando, pero temblando machín, era un terremoto, los 10º Richter no solo se sentían, sino se veían, pensé como le iba a poner de nombre a mi nuevo artículo que expresara estos sentimientos, primero pensé, Tres Años, Unos Dias Después, una semana antes había escrito Hoy, hace tres años , como dándole continuación, pero no sé porque, no me gusto, de repente, de la nada, se me vino esta frase, Güerejo, Dime ..Como le hago?, una frase que jamás, nunca la he compartido con nadie, ni con mi esposa, ni con mis hijos, ni con mi madre, ni con mis hermanos, ni con mis amigos, pero que siempre la he llevado en la mente, ahora me permito compartirla para mí mismo y para contigo, para pintarla, para darle forma, para pulirla, para esculpirla, para embellecerla, para interpretarla en mis sentimientos, en mi espíritu, en mi raciocinio, en todo mi ser.
Empecemos con la primera parte, Güerejo, explicar esta palabra, su significado, me hace sentir bien conmigo mismo, me enorgullece, me vuelve loco. Yo de recién nacido era güero, güero, blanco, blanco, de ojo azul, azul, bonito, bonito, yo no me acuerdo, pero una buena amiga de mi madre, todavía, cuando me ve, me dice, Eres el niño recién nacido más bonito que he visto en mi vida, y por supuesto, hay que creerle, tiene razón. Cuando mi madre salía a pasearme, la gente la detenía para decirle que hermoso era y para preguntarle, tú crees, si era su hijo, mi madre es una hermosa morena y como ella siempre lo ha dicho orgullosamente, Tenia lo mío, si atrape a tu padre, fue por algo.
Güerejo, solo me decía mi padre, en las buenas y en las malas, recuerdo cuando estudiaba en la universidad, siendo yo un adolecente, cuando hablábamos por teléfono, en ese entonces no había internet, tampoco FaceBook, ni twitter, menos Skype, cada semana, los domingos, Güerejo, como van tus clases? Yo le contestaba, sin decir muchas palabras, palabras que fueran a descubrir la verdad, a secas, Bien, el me preguntaba de nuevo, con la experiencia que da ser padre, Güerejo, como te fue en tus exámenes? yo siempre, siempre, le contestaba, Papa, me atonte, no me fue muy bien Ni modo que le contestara que simplemente no había estudiado y como consecuencia me había ido mal, mal era siete u ocho de calificación, no reprobado, no me mal interpretes. Con el tiempo el, Me atonte, se convirtió en una costumbre, en un vinculo, en una forma de comunicación entre los dos, ya de adulto, me preguntaba Güerejo, te has atontado y ahora sí, ya le contestaba con la verdad, si si o si no, y siempre me dio su sabio consejo, consejo de buen padre.
Para que conozcas un poquito de mi padre, una frase celebre, que siempre me decía: Güerejo, no te enojes, cuando te enojas gastas mil músculos, solo gasta 10, .. dales un buen chingadazo, claro, me lo decía de mofa, pero vaya que más de una ocasión el hizo realidad esta frase, pero jamás me lo recomendó.
En una ocasión, siendo mi padre un joven adulto, en un partido de básquetbol de su universidad .. el era bueno, aguerrido, un guerrero en la cancha, con una gran pasión, yo lo llegue a ver jugar, yo de niño, adolecente y el de unos cuarenta años, jugando contra puros de 20, no se dejaba, para nada, nunca aprendió a perder, no sabía perder, cuando perdía llegaba encabronadísimo a la casa, con el mismo .. en una jugada dividida, mi padre creía que era fuera del contrario, para que el sacara, pero el árbitro, pensó lo contrario, dijo que era fuera de mi padre, que los contrarios sacaban, mi padre fue a reclamarle al árbitro, por supuesto, que de buena forma, el así lo decía, el árbitro le contesto, Ya te chingaste, sacan los contrarios y mi padre, ni tarde, ni perezoso, hizo realidad su frase célebre, le dijo El que te chingaste fuiste tú y le dio un pinche chingadazo, que lo mando a la lona, de un solo golpe, tenía una mano chiquita, pachona, pero muy, muy pesada. Creo que jamás volvió a jugar en un equipo de la universidad, el Coordinador de Deportes, no le permitió que volviera a jugar en la universidad, era su mejor jugador, pero mi padre lo quería para , mas bien, lo hizo su suegro, mi abuelo, en cuyo honor, llevo su nombre. Cuando mi padre me puso el nombre de mi abuelo, mi padre se gano para siempre a mi abuelo, mi abuelo solo tuvo hijas, no tuvo hijos, cuando nacían sus hijos, los bautizaban con su nombre, y a los días morían, por lo que el nombre de mi abuelo se convirtió en una mala profecía dentro de la familia, hasta que a mí me pusieron su nombre, lo que a mi abuelo siempre lo lleno de alegría y regocijo. Después de este pequeño incidente mi padre siguió jugando para un equipo semi profesional del mercado, donde le pagaban, hasta que se graduó de Ingeniero de Minas y Metalurgista, cuando ser Ingeniero representaba salir de la pobreza. Cada que nos veíamos, nos pasábamos horas y horas platicando, le pedía que me platicara esta y otras muchas anécdotas de su vida, a el le encantaba, a mi me fascinaba, yo aprendía, que hacer, que no hacer y vaya, como nos reíamos.
Una más de mi padre, la ultima, porque ahora sí ya me dio sueño, hay que descansar, lo difícil, que es iniciar a escribir y que me de sueño, ya lo hice.
Después de los cuarenta, mi padre empezó a jugar tenis, el decía que se agotaba mucho en el basquetbol, yo creo, que además de cansarse, empezaba a perder, como no, jugaba contra mucho menores que el, y como nunca aprendió a perder, más bien se cambio de deporte, se busco un deporte, donde sus probabilidades de ganar, fueran mucho mayores, y así era, casi siempre ganaba, todavía jugamos cuándo el tenía unos 70 y yo uno 40 y no le gane, no creas que lo deje ganar, me gano, a la buena, mas bien, a la mala, con esa experiencia que dan los años y me dio un coraje ..
Como a los 60, empezó a jugar con un amigo de el, que tenía unos 40, considerablemente más joven que el, mi papa siempre ganaba, su amigo siempre le daba una muy buena excusa por haber perdido, que había desayunado; que no había desayunado; que se había echado el mañanero; que venía crudo; que estaba desvelado; que hacía mucho calor; que el viento no lo dejaba pegarle bien a la pelota; que las cuerdas de la raqueta estaban flojas; en fin. Después de muchos partidos ganados por mi padre, de haber escuchado partido tras partido, excusa tras excusa del porque había perdido su contrincante, mi padre, de plano perdió la paciencia, le pregunto, con la sabiduría de las palabras, no de los golpes, ¿Dime, que chingados he hecho yo, partido tras partido, para ganarte? Su amigo, fue su amigo, hasta ese momento, no le contesto, agarro sus cosas, salió de la cancha y mi padre nunca más supo de el. Otro chingadazo, que mando a la lona, de un solo golpe, hasta ese entonces a su amigo.
Bueno, a dormir, buenas noches, mañana sigo escribiendo Güerejo, Dime ..Como le hago?
La verdad es que ya han pasado varios dias desde que empece a escribir este articulo, de hecho han pasado cuatro semanas y dos dias, como se pasa volando el tiempo. Muy probable, de hecho, no lo habia continuado escibiendo, porque tengo que describir y analizar mis sentimientos, lo cual me causa mucho, mucho dolor, dolor que no quiero expermientar, mas que sin emabrgo, para sanar, tengo que enfrentar, llorando y perdonando.
Hoy es sabado, por la manana, he decidio continuar y terminar de escrbir Güerejo, Dime ..Como le hago?, para inspirarme me gusta escuchar a Adele, quien es ejemplo de persona que a enfrentando y venciendo la advesidad, logrando ser lo mejor de ella misma.
Unas dos, tres semanas despues de que me liberaran, para el cumpleanos de mi padre, fui a verlo, el estaba, muy, muy enfermo.
Un hombre que siempre fue una fortaleza, que siempre tuvo un gran vigor, que siempre gozo de salud, que tan solo dos anos antes estaba lleno de vida, ahora estaba postrado en una cama, totalmente invalido, ya no tenia movimeineto alguno, dependia de todos para todo, ya no hablaba, apenas gesticulaba unas pocas palabras con sus labios resecos, su cara, su cuerpo marchitos, acabados por el cancer, un cancer que empezo en la prostata, siguio en el iliaco y termino en el colon. Sin embargo, con su voluntad inquebrantable y su espirtu indomable, seguia luchando por vivir, queria continuar viviendo, no estaba acostumbrado a perder, jamas aprendio a perder.
De lo mio, de mis penas, de mis dolores, de mis perdidas, jamas le dije nada, el ya tenia las suyas, las estaba sufirendo en carne viva, sin embargo, estoy cierto, las conocia.
Mis hermanas y una tia, me dicen que en los dias que yo estuve en cautiverio, mi padre repetidamente gemia, Guerejo, guerejo, traigan a mi guerejo, donde esta mi guerejo, quiero ver a mi guerejo.
Lo increible, que es una muestra del vinculo sobrenatural que se desarrolla entre los padres y los hijos, mas alla de lo entendible, que rompe toda frontera, es que mi padre gritaba, Sueltenme, suelteneme, me tienen secuestrado, sueltenme, sueltenme, me tienen secuestrado.
Mi madre, quien en ese momento no sabia que estaba yo secuestrado, mas que tambien lo presentia, apenas una hora despues de que me levantaran le hablo a mi esposa, preguntandole por su Arturito, no cabe duda, siempre seremos para nuestros padres sus hijitos, Como esta Arturito, donde esta Arturito? y mi esposa, le mintio, porque hacerla sufrir, si ella ya tenia su propia cruz, contestandole rapidamente, En el trabajo, en el trabajo, todo esta bien, luego te llamo, luego te llamo, en este momento estoy saliendo, tengo que salir. La realidad es que se tenia que preparar para lo impreparable, para una tediosa, cansada, desgastante, desvastadora, tormentosa, larga, interminable, vulnerable, riesgoza, cruel, despiadada, horrible, inhumana e indescriptible negociacion, dinero por mi vida.
Hasta despues de un ano le dije a mi madre que me habian secuestrado, diez meses despues de que habia muerto mi padre.
Me dice mi madre que cuando le decia esto mi padre, ella se sentia mal, muy, pero muy mal, culpable, angustiada, con mucha sosobra, que ella le decia No, no, estas bien, yo estoy aquí contigo, tus hijas tambien, todos te queremos mucho, vas a estar bien, tranquilizante, todo esta bien y mi padre totalmente fuera de control, en estado de delirio, ahuyaba Quitenme las cadenas, quiteneme las cadenas, ya no las aguanto, ya no las aguanto.
Lo verdaderamente asomombroso, fuera de toda realidad, es que en la manana que me liberaron, mi padre amanecio muy bien, sereno, tranquilo, en paz, digamos que agarro un segundo aire, dejo de preguntar por mi, por su Guerejo, dejo de sentirse secuestrado. Dioscidencias o coincidencias, tu decides, la dignidad de eleccion.
En la noche del cumpleanos de mi padre, dormi con el en su cuarto, yo en un sofa, el en una cama especial para enfermos, unos dias antes lo habiamos cambiado de su cama, la de toda la vida, ya no podia seguir en ella, se le estaba llenando de llegas toda su espalda, por todo el tiempo que permanecia acostado, inmobil.
Yo le hacia piojitos en su mano derecha, no los sentia, ya no tenia sensibilidad en ella; le acariciaba su bello cabello blanco plateado, jamas se le cayo, con todo y los tratamientos de quimioterapia, mas bien se le aborrego, el me miraba, volteando hacia arriba, se me quedaba mirando fiajamente, no me decia nada, no podia, no tenia fuerza para ello, como pidiendo clemencia, miscericorida, como un corderito que esta al bordo del precipicio, que sabe que tiene sus dias contados; le humedecia su cara, sus labios, le limpiaba la saliva de su boca, que se le escurria involutariamente.
Asi nos la pasamos por horas, sin cruzar palabra, yo acariciandolo, el mirandome. El sumergido en su dolor, yo en el mio.
Ya noche, seria de madrugada, yo ya estaba cansado, imaginate como estaba el, como siempre, le dije, inocentemente, Papa, buenas noches, que descances y el, me contesto, con una fueraza tal, que parecia que no estuviera enfermo, que estuviera sano, no se de donde saco tanta energia, sino hablaba, claramente me dijo, reclamandome, Güerejo, Dime ..Como le hago?
Me quede perplejo, pensativo, sin decir palabra, mudo, mi padre jamas se quejo, pero su cara reflejaba un intenso dolor, me imagino que su dolor era como un torrente de lava incandencente que circulaba por sus venas hasta llegar a su corazon, que fundia a su paso todo su ser.
Mi padre estabe en lo cierto, no habia nada que hacer para que el descansara, para quitarle su dolor, se le estaba dando todo, la medicina que se le podia dar, mas que no era suficiente, el amor de su esposa, de sus hijos, de sus familiares, de sus amigos y la oracion por su salud, sin embargo, hay una gran, enorme, abismal, infinita diferencia entre el dolor de mi padre y mi dolor, yo si puedo hacer mucho, muchisimo.
Cambio yo y mis circunstancias cambiaran.
