Cursos de Ventas. Perdón.
Cursos de Ventas. Perdón
Normalmente en los cursos de ventas no hablamos sobre el perdón, sin embargo, es muy importante que hablemos del perdón, para estar libre de toda culpa y enfocar toda nuestra energía en vender, colaborando con nuestros clientes en resolver sus problemas.
Lo primero, primero, que tenemos que hacer es perdonar a Dios, Dios no tiene culpa alguna de las circunstancias que nos rodean y de nuestras desgracias, por mas difícil que estas sean. Dios nos dio el libre albedrio y con ella hacemos y deshacemos, en cada uno de nosotros esta hacer y no deshacer. Nosotros mismos definimos nuestro propio límite, pero no lo hay.
Lo segundo que tenemos que hacer, probablemente lo más difícil que existe, difícil porque simplemente no nos damos cuenta, es perdonarnos a nosotros mismos, por cualquier culpa o no culpa que tú creas tener.
Lo que hicimos o no hicimos, ya quedo en el pasado, no hay nada que podamos hacer al respecto, si seguimos cargando con estas culpas, lo único que estamos haciendo es cargar con un gran costal lleno de piedras, que lo único que hace es quitarnos toda la energía que necesitamos en el presente, en el ahora, para vender.
Lo tercero es perdonar a todos nuestros seres más queridos que nos han ofendido, esposo, esposa, hijos, padres, hermanos, suegros, primos, tíos y sobrinos.
Te aseguro que no tiene caso que no los perdonemos, tengamos o no tengamos la razón, perdonemos sin condición, no por ellos, sino por nosotros, dejemos de cargar todos esos costales de piedras que hemos cargado por tanto tiempo, dejémoslos ya, no los carguemos por un minuto más, dejemos nuestro orgullo y soberbia a un lado.
Cuarto, hay que perdonar a todos aquellos que nos han ofendido, incluyendo a tus prospectos y clientes.
Con o sin razón, por favor perdonemos ¿Qué podemos hacer para cambiar lo que ya paso? Nada, solo perdonemos y sigamos adelante.
Perdonar no es fácil, por lo que tenemos dos alternativas, perdonar o no perdonar.
Si perdonamos hoy, seremos libres, caminaremos ligeritos, disfrutaremos la vida, a los nuestros, lo que hacemos, permitiéndonos enfocar toda nuestra energía en colaborar con nuestros clientes resolviendo sus problemas, vendiéndoles.
Si no perdonamos, cargaremos un costal con tantas piedras que no disfrutaremos la vida. Imaginémonos el tamaño del costal de piedras que cargaremos, todas las piedras que hemos guardado hasta hoy, más todas las piedras que día a día vamos a guardar a partir de hoy hasta el resto de nuestros días, vaya costalito que estaremos cargando. ¿Ya nos lo imaginamos?
Si no perdonamos hoy, en el futuro de todos modos tendremos que perdonar, ya que el costalito que hemos llenado con tantas piedras llegara un momento en que nos será imposible cargarlo, estemos ciertos que este costalito nos doblegara, no hay la menor duda, nos vencerá.
Mas toda la energía desperdiciada, cargando nuestro costalito, entre hoy y cuando el costalito nos venza, nunca jamás la recuperaremos.
La decisión es nuestra.
Perdonemos hoy para que vendamos lo que jamás imaginamos.

